3 feb. 2007

Arista de Rochefort

Después de nuestra maratón en el Mont Blanc du Tacul, decidimos bajar a Chamonix a descansar un tiempo, en parte también porque no nos quedaba mucha comida. Durante un par de dias mas o menos, a parte de ponernos las botas a comer, nos dedicamos a ver cual seria nuestro proximo destino. Al final cogimos el cable hasta la parte italiana, y acampamos cerca de la punta Hellbroner, nuevamente cargados con comida para una semana mas o menos.



Comienzo de la arista

Al dia siguiente de montar la tienda nos encaminamos hacia la arista de Rochefort. Una ascensión sin muchas dificultades técnicas, que debería ser mas bien una alegría para la vista. El tiempo parecia estar de nuestra mano, y sin mucha prisa subimos hasta la base del Dent Du Geant, punto donde comienza la arista.


Vista del Mont Blanc desde la base del Dent du Geant

Después de subir la pedrera hasta la base del Dent du Geant (que no veas que coñazo), hicimos una paradita para coger aire y echar un vistazo a las magnificas vistas. Continuamos por la arista, afilada e incluso seca en algunos puntos, y bastante transitada. Supongo que algo habitual en dias con buen tiempo. Una última trepada nos dejaba en la cima de la Aiguille du Rochefort. ¡¡Nuestro segundo Cuatromil!!


Los Drus, la Aiguille Verte,... y a la derecha la pirámide del Mont Mallet

En este punto decidimos hacer una parada para comer, aprovechando que habia poca gente. Y bueno, para que engañarnos, porque teniamos hambre claro. Las vistas, insuperables: Aiguille Verte, Aiguille du Midi, Grandes Jorasses, Mont Blanc, Mer de Glace...


Cornisa peligrosa y cordada en la arista de Rochefort

Después de comer, y siguiendo con la tónica de "hoy vamos de trancas", decidimos ir hasta el no muy lejano Mont Mallet, el cual, separado un poco de la linea recta que traza la arista, parecia presentar buenas vistas. Rodeándolo por uno de sus costados hasta encontrar el flanco mas asequible llegamos a la cima, desde donde, como habiamos supuesto, obtuvimos una vista mas general de la arista y del Dent du Geant. Siguiéndonos venia una cordada alemana. Después de coronar y hacerse las respectivas fotos, vemos que uno de los alemanes empieza a llamar al colega para que le echase un cable. Al parecer se le habia quedado la bota empotrada entre dos bloques y no la podia sacar. En ese momento viene el "rescatador" en su ayuda, y haciendo uso de toda su maña, comienza a darle patadas a la bota del amigo por la partte de la suela. Nosotros mientras tanto partiendonos de risa al ver tan absurda escena...


Llegando a la cima del Mont Mallet

Después de comprobar la liberación de la bota de tan feroz empotramiento, comenzamos con el largo retorno, siguiendo los pasos de la ida.

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