25 ene. 2007

Mont Blanc du Tacul - Pilar Gervasutti

Durante el dia anterior, hemos estado pensando que estrategia llevar para la via: dormir en la pared, para ir con mas tiempo y ver como va eso de escalar con tanto material, o ir mas ligeros y escalar en un dia, arriesgandonos a salir de noche. Finalmente nos decantamos por dormir en la pared. (Si al final con la pachorra que nos caracteriza, estaba claro...) Según la previsión, el tiempo debe acompañar los próximos dias.


Trazado aproximado de la via

Después de desayunar y tal y cual, ya cerca de las 9.00, estamos aproximando a la base de la pared, subiendo por la cuesta que el glaciar forma en esta parte del Mont Blanc du Tacul. De repente, fijándonos, avistamos una cordada que comienza a escalar el primer largo de la via. De puta madre - pensamos – Ya sabemos donde empieza exactamente la via. Al rato oimos un desprendimiento que viene de arriba. El ruido comienza a ser cada vez más alarmante, y vemos que comienzan a caer bloques cada vez mas grandes. Ya habiamos visto otros desprendimientos en estos dias, pero este se lleva la palma. Dani y yo nos quedamos boquiabiertos, mirando hacia arriba mientras buena parte de las piedras comienzan a impactar en la base del pilar, justo donde se supone que empieza la via, muy cerca del escalador y donde suponemos que se encuentra su asegurador. Algunas piedras llegan incluso hasta donde estamos nosotros, a pesar de encontrarnos a mas de 300 metros de la base del pilar. En cuanto cesa el estruendo miramos a la pared en busca del escalador. Ufff, esta ahi, a mitad de largo. Al cabo de un rato vemos que continua escalando. Menos mal – pensamos – esperemos que a los compañeros tampoco les haya pasado nada. Aún con el miedo en el cuerpo seguimos subiendo por el glaciar, esperando que no nos caiga ningún regalito de arriba. Al rato vemos como el escalador llega a la reunion y comienza a rapelar. Habrá pasado algo? Llegando a la base de la via nos cruzamos con un escalador inglés, rapelando desde donde parece que comienza la via. Nos cuenta que el desprendimiento a cortado 2 cuerdas, y ha herido al que iba escalando. Llegamos a la base y comprobamos que hay tres escaladores del Pais Vasco. Efectivamente uno de ellos, el que iba escalando, tiene un corte en el brazo y alguna otra herida leve. Por suerte los compañeros estaban bien a cubierto y no les ha pasado nada, pero después del susto se bajan eschando ostias. Mientras tanto de la canal no paran de caer piedras pequeñas, y de vez en cuando alguna un poco mas grande. Dani y yo nos miramos, y en vez de bajar, que seria lo mas sensato, nos decidimos a entrarle a la via. En teoria, una vez superado el primer largo y ya en el marcado pilar, el peligro de desprendimientos deberia ser mucho menor. Asi que nos preparamos casi con tanta prisa como acojone.
Bueno que, quien sube? - Lo típico en estas situaciones.
No sé, me da igual – Dice uno de los dos.
Al final me toca a mi. Cojo los cabos y me acerco a la base de la pared. No se ni por donde empezar. Temblando com un flan, esperando que las piedras que siguen cayendo sean mas pequeñas que las anteriores, busco la mejor manera de empezar. Al final agarro la cuerda abandonada por la cordada vasca y empiezo a superar los primeros metros. 50 metros a contrarreloj y por fin llego a la reunión. Respiro con alivio. Aqui ya no hay problemas. Fijo una de las cuerdas, y aseguro con la otra a Dani, tal como habiamos acordado abajo. 10 minutos mas tarde estamos los dos en la primera reunión. Aupa!


En la seguridad de la primera reunión

Continuamos con la escalada, esta vez sin la preocupación de lo que pueda venir de arriba. Estamos solos y toda nuestra atención y esfuerzos se concentran en el siguiente largo. Fisuras, chimeneas, techos y diedros se van sucediendo unos a otros. Nos lo estamos pasando como enanos.


Disfrutando de la via, completamente solos.

Por fin llegamos a la repisa donde teniamos planeado dormir, a mitad de via y con las mayores dificultades ya superadas. Hemos hecho un buen horario y aún nos queda tiempo para descansar y organizar el bivac. La verdad es que si hubiesemos entrado mas pronto nos habría dado tiempo a salir en el dia. Ahora ya da igual. Encontramos un poco de nieve para derretir agua y devoramos la poca comida que hemos traido. Las nubes que se han ido juntando durante el atardecer no tienen muy buena pinta, y aunque nos caen algunas gotas al anochecer, la cosa no pasa a mayores, e intentamos dormir como buenamente podemos.


El primer dia, en medio de la tapia.

A la mañana siguiente, cuando el sol lleva un rato pegando, salimos por fin del saco. Durante la noche ninguno ha conseguido acumular suficiente sueño, y estamos los dos un poco cansados. Que se le va a hacer, es hora de seguir, y ya te cuento que si es hora, son las 10.00 de la mañana... ¡¡¡ Vaya par de holgazanes que nos hemos juntado!!! Con el calorcito del sol a nuestras espaldas seguimos el marcado pilar, hasta casi llegar al final del mismo. En este momento nos alcanza una cordada francesa, formada por un guía y su cliente. Al ver que van mas rápidos, les dejamos pasar.


Rápel para llegar a la repisa donde vivaqueamos.

A partir de aqui queda un largo de chimenea, una canal fácil, y una arista con uno o dos largos un poco mas dificiles, pero sin grandes dificultades. El guia francés sube una de las chimeneas, que resulta no ser la correcta. Mientras tanto, Dani y yo nos quedamos esperando, viendo como poco a poco y sin casi habernos dado cuenta se han ido juntando nubes sobre nosotros. Tras deshacer el largo y echar un vistazo al cielo, uno de los franceses hecha mano del móvil. Termina de hablar, y nos comenta que un compañero de la Méteo le ha dicho que se acerca una tormenta, con rayos y truenos y todo lo que suelen tener las tormentas. Total, que según las previsiones del cabrón que esta sentado en la oficina viendo el tiempo de esta tarde, la tormenta pasará a eso de las 7 de la tarde. ¡Joder! ¿Las 7 de la tarde? ¡Si son las 2! Claro, que carajo vamos a hacer ¿ Salir a la arista con toda la chatarra y una diana pintada en el pecho? Buscamos un sitio para sentarnos, nos ponemos cómodos, y matamos el tiempo comiendo y bebiendo lo poco que nos queda. Mientras tanto, el francés ha subido por la otra chimenea y ha dejado equipado el largo para tardar lo menos posible cuando pase la tormenta. Al cabo de un rato viene una cordada inglesa, que viendo el panorama se queda también esperando a que pase la tormenta.


Repisa donde vivaqueamos

Por fin son las 7. Parece que la cosa ha mejorado un poco. Aunque sigue habiendo nubes, y la roca esta completamente empapada, ya no se oyen truenos. Es hora de moverse. Salen los ingleses y a continuación los franceses, quienes fijan una de nuestras cuerdas. Cuando llegamos arriba nos encordamos en ensamble para subir por la canal, que se prolonga hasta lo que parece ser la arista cimera. Según vamos subiendo por la canal, vamos notando el cambio de temperatura, y poco a poco, lo que antes era lluvia se va convirtiendo en nieve, dejando la roca no solo mojada si no tambien con una fina capa de nieve. En la canal avanzamos muy lentos y perdemos bastante tiempo. Para cuando llegamos a la arista ya es casi de noche, esta todo completamente nevado y sopla un viento de cojones.


Anochecer desde el bivac
Sacamos la frontal y nos ponemos los pinchos. Seguimos en mixto facil por la arista que poco a poco se va afilando. Parece que ya queda poco. Segun nuestro croquis nos queda un largo de V, o un rapel, y una canal facil. La opción de la canal la descartamos pues hay que rapelar bastante, y la canal no tiene suficiente nieve. Asi que a por el largo de V. Por fin, despues de empotrar piolet, botas y crampones en cualquier agujero y fisura, llegamos al final de la arista. ¡Ya esta! Tenemos las manos heladas, y estamos reventaos, pero estamos contentos. Hemos terminado. La cima esta a tiro de piedra. Se acabo la odisea. Recogemos las cuerdas y nos encordamos para la bajada.


Esta cara se nos quedo al terminar la via

Al final el descenso se alargó mas de lo necesario, aunque ya poco importaba. ¡Menuda aventura!

Nota: Si quieres encontrar un croquis bueno, no utilices el de la guia del Piola. Nosotros encontramos uno bastante bueno en la casa de la montaña, extraido de no se que número de la revista Vértex.

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